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viernes, 27 de noviembre de 2020

PERO MATO Y POR QUÉ HAY QUE CAMBIAR EL NOMBRE DE ESA CALLE.

¿Quién fue Pero Mato? ¿Por qué tiene una calle con su nombre? Y lo más importante. ¿Por qué debería de ser cambiado el nombre de dicha calle? Aquí os desvelaremos la Historia de un triste suceso acaecido en Córdoba  y comprenderéis la Iniciativa que el I.E.S. Grupo Cántico está llevando a cabo para solicitar el cambio de nomenclatura de dicha calle.

 Corría el año 1573, tiempos del corregidor Alonso de Arteaga. Cerca del Museo Arqueológico vivía un ilustre médico portugués llamado Pedro Peramato junto a su hermosísima mujer Beatriz Cano. Vecino de ambos eran los Páez de Castillejo, entre los que se encontraba un apuesto y joven galán que veía a Beatriz desde su terraza, y a la que intentaba agasajar. Según cuentan las lenguas, Beatriz acabó sucumbiendo a los encantos del joven. La ira se apoderó del médico portugués, pero los familiares de la joven pidieron al obispo Bernardo de Fresnada que intercediera por la joven y sosegase al marido. Este al final la acabo perdonando y durante un año vivieron en paz y harmonía. 

Pasado el tiempo, un mal vecino colgó en casa de los Mato un sartal de cuernos. Este hecho desencadenó los malos recuerdos que Pedro tenía de lo que aconteció el año anterior y vilmente asesinó a su mujer, ahorcándola con una toalla. Tras el asesinato de Beatriz, y a pesar de la insistencia de los Hermanos de la Compañía, Pedro Mato fue arrestado y encarcelado a espera de juicio. La justica lo acusó culpable de asesinato, tras la insistencia de los familiares de Beatriz, y por ello condenado a muerte.

Aquí debemos hacer un pequeño, e importante inciso. Durante el siglo XVI era común en caso de adulterio acometido por la esposa, que el marido tomase dos vías, el primero judicial y el segundo tomarse la justica por su mano. Si optaba por la primera vía, el marido podría quedarse con los bienes de su mujer y del amante, mientras que si optaba por la segunda, el marido perdía el derecho a quedarse con los bienes. Esto se hacía para que el asesinato no fuera por codicia, sino por honor, pues el tomarse la justicia por su mano acarreaba la muerte inminente de la esposa y del amante. Pero para tal desenlace debería de ser pillada la infidelidad en el acto, y tras el asesinato dejar los cuerpos como estaban e ir en busca de un testigo.

Dicho lo cual, por lo que cuenta la historia Pedro pilló infraganti a Beatriz con su amante, pero él no acabó matándola y escribió una carta de perdón. En esto se basó la defensa de los parientes de Beatriz, Sin embargo, Pedro Peramato acudió a la Chancillería de Granada para intentar apelar la condena, y bajo el amparo del boticario cordobés Luis de Albarca se repitió en juicio en Granada. En dicha ciudad, alegando su derecho de tomarse la justicia por su mano quedó libre de la condena a muerte y al final se le condenó a marchar a África (donde no se sabe si cumplió su pena o regresó a Córdoba antes de tiempo).

Lo que si se sabe es que murió en Córdoba, muy cerca del Corral de Comedias, y donde en el año 1712, reflejaba una coplilla que así decía: "Pedro Mato/ Mató a su mujer/ Hizolo tarde/ más hizolo bien  

Como podéis apreciar, es bastante inmoral que en pleno siglo XXI se siga manteniendo la calle Pedro Mato. Y en los tiempos que corren, es de alabar la iniciativa del I.E.S. Grupo Cántico en solicitar dicho cambio. Hay bastantes ilustres cordobeses y cordobesas que bien merecido tienen inmortalizar su nombre con una calle en su honor. Desde No Sólo la Mezquita, quisiéramos que reflexionéis sobre dicho cambio, si es justo o no y que si lo veis justo, apoyéis la iniciativa de dicho Instituto. 


jueves, 15 de junio de 2017

LAS CASAS DE PASO

    Cuando hablamos de casa de paso quizás se suele pensar en una segunda vivienda en la que se va a parar en un corto instante de tiempo, generalmente a dormir. Pero estas casas de paso tienen un origen y un significado totalmente distinto. 

Casa de Paso de la Plaza San Eloy
    En primer lugar, estas casas de paso tuvieron su origen en el propio entramado de la ciudad. En un momento en el cual la ciudad amurallada ya no daba pie a seguir expandiéndose, hubo unos pillines que aprovecharon la coyuntura para hacer la casa donde le daba la real gana y si tapaban el acceso de una calle a otra pues mala suerte. 

    Obviamente, esto enfadó al gentío que debía de dar una vuelta muy grande para llegar a su destino,
pidiéndole al corregidor que intermediara en este problema que se estaba causando. El corregidor viendo el problema que se le venía encima estableció una norma. Las casas seguirán estando donde están pero será de obligado cumplimiento el habilitar una puerta de acceso a la otra calle para que los viandantes puedan pasar sin tener que dar tanta vuelta.

    Y así de ese modo, se empezó a hacer, y es lo que hoy día nos ha quedado como legado de aquellos tiempos, una serie de casas de paso que fueron destruyéndose a medida que las murallas fueron eliminándose y hubo de hacerse un nuevo entramado urbanístico. Como es obvio estas casas de paso cerrarían sus puertas al anochecer ya que era peligroso dejarlas abiertas. Quedando también una frase en el saber popular "casa de dos puertas difícil es de guardar". 

   
Casa de Paso de la Lagunilla
Este tipo de casas fueron objeto de múltiples timos, como los que se daban con la comida durante los años de la postguerra, donde los timadores hacían que los ingenuos compradores de alimento de contrabando les dieran el dinero y esperaban a que el timador les trajera el alimento comprado, pero huían por la otra puerta mientras que el ingenuo esperaba.

    En la actualidad, sólo nos queda una casa de paso. Esta está situada entre la Plaza de la Lagunilla y la calle Chaparro y es conocida como la Casa de Paso de la Lagunilla.

martes, 4 de abril de 2017

LA VIUDA DEL CONDE DE CABRA. LA CANCIÓN QUE SE ENCUENTRA EN LA CALLE MEDINA Y CORELLA

"Yo no quiero conde de Cabra, 
conde de Cabra, triste de mí
que a quien quiero solamente, solamente es a ti".

Si al pasar por la calle Medina y Corella os paráis un simple instante, podréis encontrar una cancioncilla en la pared. Esta canción no es otra que "La viudita del Conde de Cabra" una adaptación musical de un suceso que Federico García Lorca también llevó al teatro. Pero, ¿Qué suceso?

Acontecía el siglo XVII, más concretamente, el año 1654, el Conde de Cabra, Francisco Fernández de Córdoba y Folch de Cardona había quedado viudo de su primera esposa, Isabel Fernández de Córdoba y Figueroa. Tres años más tarde, el Conde quiso casarse nuevamente, y e aquí el problema, pues el Conde eligió como segunda esposa a una viuda de Castro del Río, Doña Mencía de Avalos y Merino, vasalla del Conde y que tras enviudar se encontraba con dos niños.
Este matrimonio estaba mal visto e intentaron disuadir al pobre de Francisco, pues no era normal que un hombre de su alcurnia debiera de casarse con tal viuda, pues lo lógico es que se casase con una mujer de igual status social. Pero el Conde de Cabra no entró en razón y contrajo matrimonio. Esto le valió la intervención del rey Felipe IV, quien ni corto ni perezoso determinó el prendimiento del Conde, ordenando su encarcelamiento a la carcel de San Marcos de León, un antiguo hospital que se encontraba en el camino de Santiago.
El Conde de Cabra siguió en sus trece y no quiso anular su matrimonio con su nueva esposa, alegando ante cualquiera que la acusase de la belleza y la limpieza de sangre de la susodicha. Aguantó todo tipo de amenazas, incluyendo las de su cuñado el Marqués de Priego, aunque al final, después de tantas presiones por parte del padre, Francisco Fernández de Córdoba anuló su matrimonio, el cual le había dado una hija, y se casó con Ana de Pimentel y Enriquez, marquesa de Távara. De doña Mencía de Avalos poco se sabe, sólamente que acabó sus días en el convento de Alcaudete. 
Finalmente esta historia de amor frustrado ocasionó una canción popular que acabó convirtiéndose en la obra de Federico García Lorca y cuyo recuerdo se nos ha dejado en la calle Medina y Corella. 



martes, 4 de octubre de 2016

TOPONIMIA. ¿QUÉ FUE Y PORQUÉ RECIBE EL NOMBRE LA CALLE CAPITULARES?

    La calle Capitulares es una de las calles más reconocidas y destacadas de la ciudad. Calle que ha sufrido un sin fin de transformaciones, y en la que actualmente está sufriendo un nuevo lavado de cara. Pero en el pasado esta calle recibió varios topónimos, siendo el de capitulares el último, y por ahora, definitivo. 

    Para conocer el motivo del topónimo actual debemos remontarnos al siglo XVI, pero antes de ello, quisiera remontarme a los orígenes de esta calle, cuando aparece documentada desde el siglo XIV recibiendo el nombre de calle Marmolejos. Por aquel entonces, la calle Marmolejos era la prolongación de la calle la Feria, extendiéndose paralelamente a la muralla hacia la plaza de San Salvador. Una parte de ella,  desde la calle de la Feria hasta el convento de los frailes predicadores (conocidos como Marmolejos). En aquellos tiempos, estaba ubicada parte de la calle a la collación de San Pedro, y la otra parte a la collación de San Andrés. El carácter comercial que tenía la calle la Feria era el mismo que tenía esta calle Marmolejos, encontrándose en ella tiendas, casas-tiendas y algunos mesones.

    Ya en el siglo XVI, se pretendió pasar la Casa capitular a una nueva ubicación, la calle Marmolejos (anteriormente estaba en la conocida calle Ambrosio de Morales). Para ese fin, se compró a los señores de Luque unas casa-tienda, los Arcolados, empezando las obras en 1594, terminando por completo las obras en 1731 con la compra de unas casas auxiliares.

     Bajo el nombre de calle del Ayuntamiento, en 1911 recibiría su nuevo topónimo, calle Joaquín Costa, siendo veinte años más tarde cuando recibiría la orden de pavimentación de la calle. El nombre de la calle vino en honor al político, economísta, historiador, quien fue el mayor representante del regeneracionismo español, quien murió el 8 de febrero de 1932 (el nombre de la calle se cambió el día 13 de febrero).

    Y tras el impás que supuso el nombre de Calvo Sotelo, en la cual se produjo el alumbrado en 1950, y se puso como centro de la ciudad la puerta del Ayuntamiento en 1970, Recibió el nombre que actualmente regenta en las paredes de la calle, Capitulares, en honor a esas casas capitulares que se instalaron en el siglo XVI como referentes de la política cordobesa.

viernes, 26 de febrero de 2016

TOPONIMIA. EL ORIGEN DE LA AVENIDA DE LAS OLLERÍAS

Desde este blog queremos inaugurar una nueva sección, los topónimos de nuestras calles, ¿Cuál es su origen? ¿Conocemos de donde vienen los nombres en las calles donde vivimos? ¿Quién es ese que figura ahí? ¿Qué hizo por Córdoba para merecer una calle?. Pues bien, estoy seguro que muchos no conocen el origen de los nombres de nuestras calles, y para ponerle remedio a este asunto, poco a poco iremos esclareciendo este tema. 

En el post de hoy quería empezar con un lugar muy conocido por todos los cordobeses, la Avenida de las Ollerías. No lo hago por nada especial, ni siquiera vivo aquí, pero me pareció que ya que su nombre se remonta a varios siglos atrás, era un buen comienzo.

Pues bien, el nombre se remonta a las tiendas de las ollerías, que por aquel entonces estaban concedidas en exclusiva al cabildo catedralicio por parte del rey Alfonso X en 1281, y dando nombre a esta calle desde fines del siglo XIV.  Por aquel entonces, esta calle iba desde el Caño Quebrado hasta la puerta de la Alcaicería de los paños. 

Cuando me refiero a tiendas de ollerías, no debeis de imaginaros ollas tal cual, esto se refiere a la cerámica, el uso de vajilla echa con barro, pudiendo hacerse cualquier utensilio que sirviera para la vida cotidiana, o bien también para el comercio o la artesanía.

El número de tiendas dedicadas a la  venta de ellas fue en un principio de diez, pero con el aumento de la demanda de objetos de barro, a finales del siglo XIII e inicios de la centuria siguiente, fue autorizada por Fernando IV en 1304 la ampliación de este número a quince. Posteriormente, ya en el siglo XV, Enrique IV al haberse incrementado el número de olleros en la ciudad permite que el deán y cabildo catedralicio puedan abrir cinco o diez tiendas más en la collación de Santa María (actualmente el entorno de la Mezquita), continuando ellos con el monopolio de este sector económico.

Este topónimo perdurará durante toda la Baja Edad Media, pero se perdería en el tiempo ya que su nombre fue renombrado en varias ocasiones, destacando el nombre de Avenída Obispo Adolfo Pérez, nombre que perduraría hasta finales del siglo XX. Actualmente recuperó su antigua nomenclatura. 

Bien, ya he cumplido el objetivo de este post, pero no acabaría del todo contento si lo dejara en este punto. Ya sabemos de dónde proviene el nombre de la concurrida avenida, ya sabemos desde cuando se conoce así a la calle, pero... ¿y antes?, ¿qué ocurre en esta zona antes de esto? habrá veces que no sepa responder a esta pregunta, bien porque en el archivo no halla nada, ni en los libros y la arqueología no nos de tampoco la respuesta, pero este no es el caso.

Gracias a los trabajos en arqueología, en el pasado se descubrieron una serie de hallazgos que nos esclarecen lo que pudo pasar más allá del siglo XIII en esta zona de la ciudad. En época romana este lugar fue usado como necrópolis, Esta necrópolis romana conectaba perfectamente con la que se encontró en el número 14 de la misma calle, esta necrópolis debió desaparecer en el momento en el que la vía que pasaba por aquí fue usado como un camino secundario.  Además las excavaciones han encontrado lo que pudo ser una mezquita de barrio en lo que era el arrabal oriental de la muralla perteneciente a la axerquía. Esta mezquita data de época almohade. También se han encontrado hornos dedicados a la creación de cerámica de época musulmana por lo que no es de extrañar viendo cómo al final este desempeño es el que ha perdurado durante la etapa Bajomedieval.







martes, 11 de agosto de 2015

CURIOSIDADES: EL PRIMER SEMÁFORO EN CÓRDOBA

   Los primeros semáforos se usaban en las vías ferroviarias para avisar del tránsito de trenes en la vía, pero fue John Peake Knight, quien, en diciembre de 1868 tuvo la idea de instalar el primer semáforo, y como no, fue en Londres. Pero sin embargo, como ya sabéis, aquí en España todo llega años más tarde, y precisamente en Córdoba, este peculiar objeto,actualmente maldecido por muchos y odiado por otros fue instalado a finales de 1956 (treinta años después del primer semáforo español y casi un siglo desde aquel semáforo de Londres).

     Este primer semáforo fue instalado en el cruce de la avenida del Generalísimo (hoy conocida como Ronda de Tejares) y la avenida de Gran Capitán. Instalación llevada a cabo por el taller de Antonio Mármol, que se ubicaba en la calle Blanco Belmonte. Por aquel entonces, los bordillos donde se encontraban estos semáforos estaban pintados con la publicidad de CERVEZAS EL ÁGUILA. 

       En realidad, más que para regular la circulación de coches, el semáforo regulaba la circulación de peatones, ya que por aquellos tiempos era raro ver una afluencia de coches, siendo estos muy escasos en una ciudad tan chica como lo era Córdoba.

      Inmediatamente después, se instalaría un segundo semáforo, situado en la calle Morerías. 49 años después, la ciudad ha evolucionado, ha crecido y ahora los semáforos se encuentran por doquier, personas como nuestros padres o nuestros abuelos aún tendrán en su memoria el recuerdo de la llegada de estos peculiares objetos, de la instalación de paneles luminosos, de los que, hoy día, no se puede comprender la circulación sin ellos. Si echamos la vista atrás, y cogemos como referencia aquel año de 1956 podremos ver y estar orgullosos de cómo la ciudad evoluciona a pasos agigantados.